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¿Por qué hacer una Dieta Mental? PDF Imprimir E-Mail
Para vivir mejor - Desarrollo Humano
miércoles, 13 de mayo de 2009

Se llevará a cabo una Dieta de 28 días en La Escala

¿Por qué hacer una Dieta Mental?

Por la misma razón por la que muchos intentan hacer o hacen una dieta alimenticia: sentirse bien consigo mismos, y por ende, con los demás.

Porque quien entra en un régimen de dieta puede decir que lo hace por perder kilos de más o por razones de salud (problemas de diabetes, alta presión, etcétera, etcétera, o simplemente para prevenir enfermedades), pero en realidad su propósito es el bienestar tanto físico como psicológico que proporciona el lograr apegarse a una dieta.

¿O no es cierto que cuando conseguimos llegar a una meta que nos hemos fijado, cualquiera que ésta sea, experimentamos una sensación muy placentera, casi casi de júbilo? (sobre todo cuando la meta se nos antoja más difícil pero mucho más importante para nosotros). Pues ese júbilo, esa dicha, esa felicidad es lo que realmente estamos buscando cuando realizamos una dieta alimenticia.

Y esa es exactamente la misma razón para iniciar una Dieta Mental.

La única diferencia es que aquí no se trata de alimento para el cuerpo, o mejor dicho, no se trata de alimento especialmente para el cuerpo sino esencialmente para aquello que tiene incidencia sobre el cuerpo: nuestra mente. ¿Y cuál es el alimento de nuestra mente si no nuestros propios pensamientos? ¿Y qué son los pensamientos si no ideas? ¿Y quién gobierna nuestras ideas, nuestros pensamientos, si no nosotros mismos?

Si estuviéramos conscientes del montón de pensamientos “chatarra”, o del cúmulo de ideas “intoxicantes” con las cuales literalmente hemos inundado nuestra mente a lo largo de nuestros años de existencia en este mundo, seguramente nos sentiríamos urgidos por deshacernos de esos "kilos" de pensamientos que nos sobran, de esos "kilos" de pensamientos de más, es decir, que son inútiles, y de esas ideas poco o nada saludables.

Quizá no estamos conscientes de cuáles son esos pensamientos que nos sobran o nos estorban, ni cuáles son realmente nuestras ideas enfermizas, pero lo que sí es seguro es que "algo" nos falta para sentirnos completamente bien, plenos, completamente dichosos, en paz.

En este renglón de la felicidad seguramente todos podemos elaborar una larga lista de necesidades, y por lo común, siempre tenderán a ser necesidades materiales: un buen trabajo, un negocio próspero, una profesión que valga la pena, la pareja de nuestros sueños, la familia perfecta, la casa idealizada, el carro último modelo, etcétera, etcétera, etcétera.

Pero si nos damos cuenta, y aceptamos, que absolutamente todo cuanto nos rodea, e incluso, todos aquellos que nos rodean, son producto de una idea o de un pensamiento previo, entenderemos la importancia de centrarnos en nuestros pensamientos si es que realmente deseamos experimentar lo que visualizamos y no lo que no queremos; es decir, centrarnos en aquellos pensamientos propicios para nuestra paz y nuestra dicha –que es lo mismo- y eliminar aquellos que sólo nos han venido obstaculizando la propia autorealización.

En eso consiste precisamente la Dieta Mental: conocer cuáles son las ideas limitantes y substituirlas por ideas liberadoras. O, para ponerlo en términos más "dietéticos", conocer cuáles son los pensamientos "chatarra" y substituirlos por pensamientos realmente "nutritivos".

Pero al igual que cualquier dieta alimenticia, la Dieta Mental no funciona, o funciona a medias, si no se sigue al pie de la letra.

Mas no se trata de angustiarse, pues precisamente la angustia es una de las emociones de las cuales queremos liberarnos. Se trata de estar conscientes de cuál es nuestro verdadero propósito al querer iniciar un régimen de Dieta Mental, y tener siempre en mente si vale la pena invertir tiempo y esfuerzo en la consecución de ese propósito.

¿Y no es la dicha y la paz lo único que realmente vale la pena, en nosotros y en los otros?

Estemos dispuestos, pues, a invertir en aquello que realmente nos va a dar frutos en verdad valiosos.

Alma Delia Martínez Cobián *

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* Alma Delia coordinará la Dieta Mental de 28 días denominada "Volver al Amor", un curso de metafísica y psicología espiritual basado en la Dieta Mental de Willis Kinnear y en el Curso de Milagros, de la Fundación para la Paz Interna. Para mayores informes puede llamar al 607 51 63 / 607 52 67, o visitar la página www.bitacoracultural.com y darle clic al logo de La Escala (del lado derecho de la portada).

 

 

 

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